Artículo publicado en El Diario de Cádiz y los otros ocho periódicos del Grupo Joly el 6 de enero de 2011. Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza, pero pensó que debía de quitarle algunos de sus atributos para diferenciarse de él, así que lo hizo mortal y lo dejó sin felicidad, pero ¿dónde esconderla para que no la recuperara?. Dios reunió a los ángeles para que le dieran su opinión. “En el monte más alto del Mundo, en el Himalaya”, dijo uno. “No, no. Los hombres -objetó otro- son curiosos y les gustan los desafíos, así que antes o después explorarán toda la cordillera y la encontrarán”. “Entonces, pongámosla en el fondo del mar”, volvió a decir el primer ángel. “No, no - se oyó una voz del fondo del cónclave- porque son inteligentes y un día inventarán una máquina para bajar hasta allí”. En la luna, en un planeta, en, en.. Por más que los ángeles proponían sitios, siempre había algún inconvenient...
Ideas y divagaciones de Agustín Ruiz Robledo.