Artículo publicado en el ANUARIO JOLY DE ANDALUCÍA 2008 Un tema recurrente en las reflexiones sobre la política española del año pasado y, en general, de toda la IX legislatura, ya concluida, ha sido la necesidad de reformar el sistema electoral, que la mayoría de sus defensores justifican en el excesivo peso de los partidos políticos nacionalistas en las Cortes Generales, cuyo ejemplo más llamativo se ha producido justo a finales de 2007, cuando el BNG salvó de la reprobación a la ministra de Fomento por su gestión de las infraestructuras en Cataluña a cambio de un incremento de la inversión estatal en Galicia. Para alcanzar el objetivo de mayorías de gobierno sólidas, que no necesiten pactar con los nacionalistas, se han propuesto múltiples soluciones, desde el puro sistema mayoritario típico de los modelos anglosajones (o a doble vuelta, more francés) hasta el sistema proporcional alemán de doble voto, sin olvidar -y quizás como la medida más eficaz- transformar la insustan...
Ideas y divagaciones de Agustín Ruiz Robledo.