España se ha conmocionado con la muerte de un joven madrileño de 27 años en el encierro de los San Fermines de ayer. Hoy lo sabemos casi todo sobre él: llevaba años corriendo tanto en Pamplona como en San Sebastián de los Reyes, era un corredor serio que sabía el riesgo que corría y por eso iba descansado a los encierros, llevaba una camiseta beis y marrón para que se le identificara bien en la tele, la cornada de Capuchino en el cuello fue mortal de necesidad, etc. Un muy buen trabajo periodístico, con alardes tipográfico y exhaustiva información. ¿Hacia falta además poner en primera página su foto en la camilla agonizante? ¿Por qué los familiares y amigos deben de añadir al dolor de la muerte de David el dolor de esa foto? Si luego tengo tiempo y ánimo me pondré las gafas de jurista y trataré de ver un poco más desapasionadamente si los periódicos han respetado la jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre el derecho a la intimidad y al honor. De momento, quede aquí mi i...
Ideas y divagaciones de Agustín Ruiz Robledo.