Artículo publicado en EL PAÍS el 6 de junio de 2013 Los siete padres de la Constitución configuraron las líneas maestras de la monarquía en su Anteproyecto de enero de 1978, que los españoles terminamos votando el 6 de diciembre de ese año: el rey como símbolo del Estado, sus funciones tasadas y dependientes de la voluntad del Gobierno, el tradicional sistema de sucesión proveniente de las Partidas de Alfonso X (y que se siguió tan al pie de la letra que se hablaba de “hembra” hasta que Camilo José Cela logró que el Senado lo cambiara por “mujer”), un estatuto jurídico personal especial que lo convierten en la única persona que en España es inviolable, etc. En su conjunto, se trataba de una regulación en sintonía con las monarquías parlamentarias europeas, la única opción factible para la supervivencia de la institución a largo plazo porque el modelo absolutista del primo y vecino Hasan II era completamente inviable, por más que algunos monárquic...
Ideas y divagaciones de Agustín Ruiz Robledo.