Artículo publicado en EL PAÍS el 19 de febrero de 2020 Hace 2.500 años los romanos no tenían leyes escritas y se regían por la costumbre, que los cónsules y el Senado manipulaban a su antojo. Por eso, los tribunos de la plebe reivindicaron durante años la redacción de leyes escritas que limitaran ese poder arbitrario de los patricios. Lo consiguieron con la Ley de las Doce Tablas. Así, la República romana logró un gran progreso en lo que andando el tiempo se conocería como el Estado de Derecho. Hubo que esperar más de milenio y medio para un nuevo triunfo en la lucha por el Derecho: la Carta Magna inglesa de 1215 que dice en su artículo 39, todavía vigente: “Ningún hombre libre será detenido, ni preso, ni privado de su propiedad a no ser en virtud de un juicio legal de sus pares y según la ley del país”. La Revolución inglesa del siglo XVII continuó con esta lucha por el Derecho y produ...