Artículo publicado el 19 de junio de 2011 en El Diario de Cádiz y los otros ocho periódicos del Grupo Joly . La monarquía parlamentaría es la forma constitucional que permite sobrevivir a los reyes en las democracias modernas. Una institución estamental, históricamente legitimada en una supuesta elección divina, ha logrado mantenerse en las sociedades igualitarias gracias a su función simbólica, desprovista de poderes decisorios. El rey reina pero no gobierna, según la clásica frase de Adolphe Thiers. La Constitución española desarrolla esa fórmula declarando que el rey es inviolable e irresponsable y trasladando al Gobierno la responsabilidad de sus decisiones políticas. Pero en la mudanza del antiguo régimen al moderno, el estatuto del rey se ha traído algunos elementos que no son fácilmente asimilables por un Estado democrático, como la preferencia del varón sobre la mujer, la tutela penal reforzada que disfruta contra ...
Ideas y divagaciones de Agustín Ruiz Robledo.